Declaración universal de derechos lingüísticos

Declaración Universal de los Derechos Humanos

La presente Declaración considera comunidad lingüística a toda sociedad humana establecida históricamente en un espacio territorial determinado, sea éste reconocido o no, que se identifique como pueblo y haya desarrollado una lengua común como medio natural de comunicación y cohesión cultural entre sus miembros.

El artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos (1996), cuya primera frase aparece arriba, sienta las bases de su reivindicación central y más polémica: las comunidades lingüísticas, y no sólo los individuos, tienen derechos.

Una vez que todas las partes implicadas en el proceso de redacción estuvieron de acuerdo con esto, señala Carles Torner en esta entrevista, “entonces todo encajó”, pero, igualmente, “todos sabíamos que al reconocer los derechos colectivos… estábamos condenando la Declaración”, lo que aseguraba que sería inaceptable para muchas autoridades estatales y casi imposible de convertir en un texto de derecho internacional.

Esto puede ser frustrante, añade Torner, pero, dada la inspiración que sigue proporcionando a las comunidades marginadas de todo el mundo, la Declaración sigue siendo no sólo un documento de referencia en la historia de los derechos humanos, sino una “visión utópica de lo que podría ser el derecho internacional”. Al fin y al cabo, “la cuestión no es alcanzar o no una utopía. Se trata del proceso, del peregrinaje que se hace para articularla”.

Derechos humanos lingüísticos slideshare

ResumenEn todo el mundo se percibe un cambio en el análisis de la forma, la enseñanza y el uso de la lengua inglesa. Frente a la noción de “imperialismo lingüístico” del inglés británico y estadounidense (Phillipson 1992), el desarrollo del bilingüismo y del inglés como lengua internacional (EIL), que permite la inclusión de variedades de inglés y reconoce la contribución de los profesores no nativos, está empezando a formar una contraofensiva. Además, el crecimiento del inglés no ha seguido el ritmo previsto. El canal de noticias de televisión CNN no ha conseguido llegar a un mercado masivo y ha tenido que producir diferentes ediciones de programas de noticias en diferentes idiomas porque el inglés no se ha extendido tanto como la corporación creía o esperaba (Morley y Robins 1995). Al mismo tiempo, cada vez se reconocen más los derechos lingüísticos y culturales de las comunidades. En 1996, la Declaración Universal de Derechos Lingüísticos fue aprobada por 220 personas de casi 90 estados de todo el mundo. En su artículo 24, establece que todas las comunidades lingüísticas tienen derecho a decidir en qué medida se utiliza o estudia su primera lengua en todos los niveles de su sistema educativo (www.linguistic-declaration.org).Palabras claveEstas palabras clave han sido añadidas por la máquina y no por los autores. Este proceso es experimental y las palabras clave pueden actualizarse a medida que el algoritmo de aprendizaje mejore.

Derechos humanos lingüísticos en la educación

Los derechos lingüísticos son vitales para todos los pueblos, sea cual sea el tamaño de su población. Es necesario preservar este derecho especialmente para los grupos pequeños. La Asociación Universal del Esperanto (UEA) lleva más de 100 años apoyando las lenguas minoritarias.El derecho de los niños a aprender su lengua materna y a continuar su educación utilizando su lengua materna no sólo es importante para su cultura, sino que es esencial para su desarrollo psicológico.Seguir leyendo

Documentos importantes sobre los derechos lingüísticosManifiesto de Girona sobre los derechos lingüísticos, 2011Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, 2007Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural, 2001Declaración Universal de Derechos Lingüísticos, 1996Convenio Marco para la Protección de las Minorías Nacionales, 1995Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, 1992Declaración sobre los Derechos de las Personas Pertenecientes a Minorías Nacionales o Étnicas, Convención internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, 1990Convención sobre pueblos indígenas y tribales, 1989Convención sobre los derechos del niño, 1989Declaración sobre los derechos humanos de los individuos que no son nacionales del país en que viven, 1985Convención relativa a la lucha contra las discriminaciones en la esfera de la enseñanza, 1962Convención sobre poblaciones indígenas y tribales, 1957

Derechos lingüísticos colectivos

La Declaración Universal de Derechos Lingüísticos (conocida también como Declaración de Barcelona) es un documento firmado por el PEN Club Internacional y varias organizaciones no gubernamentales en 1996 para apoyar los derechos lingüísticos, especialmente los de las lenguas en peligro de extinción. El documento se adoptó al final de la Conferencia Mundial sobre Derechos Lingüísticos celebrada del 6 al 9 de junio de 1996 en Barcelona, España[1]. También se presentó al Director General de la UNESCO en 1996[2], pero la Declaración no ha obtenido la aprobación formal de la UNESCO[3].

Aunque la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) de 1948 incluye la lengua como una de sus categorías para la igualdad de derechos, no enumera ni desarrolla explícitamente los derechos lingüísticos[4]. Incluso con declaraciones y normas sobre la protección de lenguas específicas y sus derechos, no existía en ese momento ningún documento vinculante que se refiriera a todas las lenguas o a los derechos lingüísticos mundiales[5] Por ello, se ha intentado llenar este vacío ampliando la importancia de los derechos lingüísticos en el panorama mundial.