Lecciones sobre la filosofía de la historia universal

Antiguos hegelianos

La historia es el estudio del pasado en todas sus formas. La filosofía de la historia examina los fundamentos teóricos de la práctica, la aplicación y las consecuencias sociales de la historia y la historiografía. Se asemeja a otros estudios de área -como la filosofía de la ciencia o la filosofía de la religión- en dos aspectos. En primer lugar, la filosofía de la historia utiliza las mejores teorías de las áreas centrales de la filosofía, como la metafísica, la epistemología y la ética, para abordar cuestiones sobre la naturaleza del pasado y cómo llegamos a conocerlo: si el pasado procede de forma aleatoria o está guiado por algún principio de orden, cuál es la mejor forma de explicar o describir los acontecimientos y objetos del pasado, cómo pueden considerarse los acontecimientos históricos como causalmente eficaces entre sí y cómo adjudicar los testimonios y las pruebas. En segundo lugar, al igual que ocurre con las demás áreas de estudio, la filosofía de la historia investiga problemas que son exclusivos de su materia. La historia no examina lo que las cosas son sino cómo llegaron a ser. La historia se centra en lo único y no en lo general. Sus impulsores suelen ser personas que actúan por una serie de motivos internos más que por fuerzas puramente físicas. Sus objetos ya no son observables directamente, sino que deben estar mediados por pruebas. Estos problemas y muchos otros específicos del pasado se han estudiado y debatido desde que existe la filosofía.

Hegel conferencias sobre la historia de la filosofía pdf

La historia es el estudio del pasado en todas sus formas. La filosofía de la historia examina los fundamentos teóricos de la práctica, la aplicación y las consecuencias sociales de la historia y la historiografía. Se asemeja a otros estudios de área -como la filosofía de la ciencia o la filosofía de la religión- en dos aspectos. En primer lugar, la filosofía de la historia utiliza las mejores teorías de las áreas centrales de la filosofía, como la metafísica, la epistemología y la ética, para abordar cuestiones sobre la naturaleza del pasado y cómo llegamos a conocerlo: si el pasado procede de forma aleatoria o está guiado por algún principio de orden, cuál es la mejor forma de explicar o describir los acontecimientos y objetos del pasado, cómo pueden considerarse los acontecimientos históricos como causalmente eficaces entre sí y cómo adjudicar los testimonios y las pruebas. En segundo lugar, al igual que ocurre con las demás áreas de estudio, la filosofía de la historia investiga problemas que son exclusivos de su materia. La historia no examina lo que las cosas son sino cómo llegaron a ser. La historia se centra en lo único y no en lo general. Sus impulsores suelen ser personas que actúan por una serie de motivos internos más que por fuerzas puramente físicas. Sus objetos ya no son observables directamente, sino que deben estar mediados por pruebas. Estos problemas y muchos otros específicos del pasado se han estudiado y debatido desde que existe la filosofía.

Conferencias sobre la filosofía de la historia pdf

La predicción que se defiende en este trabajo es que en los próximos cincuenta años asistiremos a un retorno de la antigua tradición de la “historia universal”; pero se tratará de una nueva forma de historia universal que será global en su práctica y científica en su espíritu y métodos. Hasta finales del siglo XIX, la historia universal de algún tipo parece haber estado presente en la mayoría de las tradiciones historiográficas. Luego desapareció cuando los historiadores se desilusionaron con la búsqueda de grandes relatos históricos y empezaron a centrarse, en cambio, en conseguir los detalles mediante la investigación basada en documentos. En la actualidad, sin embargo, hay muchos indicios de un retorno a la historia universal. Esto ha sido posible, al menos en parte, gracias a las detalladas investigaciones empíricas llevadas a cabo en el último siglo en muchos campos diferentes, y también a la creación de nuevos métodos de datación absoluta que no dependen de la presencia de documentos escritos. La última parte del artículo explora algunas de las posibles consecuencias que tendría para la erudición histórica el retorno a una nueva forma científica de historia universal. Entre ellas, una mayor integración de los estudios históricos con las ciencias más orientadas a la historia, como la cosmología, la geología y la biología. Por último, el artículo plantea la posibilidad de que la historia universal pueda llegar a enseñarse en los institutos, donde proporcionará una nueva y poderosa forma de integrar los conocimientos de las humanidades y las ciencias.

Georg wilhelm friedrich hegel die arbeit als selbsterzeugung des menschen

A menudo se nos enseña que la historia no es más que el registro de los acontecimientos pasados. Sin embargo, Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1831) pensaba que la historia del mundo no era una mera secuencia de acontecimientos al azar, sino que progresaba de forma racional, de acuerdo con un propósito específico. Esto ha llevado a algunos a creer erróneamente que Hegel pensaba que la historia seguía un camino predeterminado, de modo que su filosofía podía revelar de algún modo el curso futuro de los acontecimientos. Esta idea errónea ha ido a menudo acompañada de la acusación de que Hegel pretendía imponer su propio esquema metafísico a los hechos históricos, para ajustarlos a su teoría. Argumentaré que se trata de opiniones gravemente erróneas; y también que Hegel puede ser exonerado de la idea de que creía en el “fin de la historia”, es decir, la idea de que la historia se cumplía en su momento histórico particular.

La filosofía de la historia de Hegel se expone con mayor lucidez en sus Conferencias sobre la filosofía de la historia universal, pronunciadas en la Universidad de Berlín en 1822, 1828 y 1830. En su introducción a esas conferencias, Hegel dijo que hay razón en la historia porque “la razón gobierna el mundo”; de ahí que la historia del mundo sea el progreso de la razón.