Los colores un universo por descifrar

La respuesta a la pregunta definitiva sobre la vida, el universo y todo lo demás

La Guía del autoestopista galáctico es una serie de cómics de ciencia ficción creada por Douglas Adams que se ha hecho popular entre los aficionados al género y los miembros de la comunidad científica. Las frases de la misma son ampliamente reconocidas y a menudo se utilizan en referencia, pero fuera del contexto, del material de origen. Muchos escritores de divulgación científica, como Fred Alan Wolf, Paul Davies y Michio Kaku, han utilizado citas en sus libros para ilustrar hechos sobre cosmología o filosofía[1][2][3].

En la serie radiofónica y en la primera novela, un grupo de seres pandimensionales hiperinteligentes exigen conocer la respuesta a la pregunta definitiva sobre la vida, el universo y todo, a través del superordenador Pensamiento Profundo, construido especialmente para ello. Pensamiento Profundo tarda 7+1⁄2 millones de años en calcular y comprobar la respuesta, que resulta ser 42. Pensamiento Profundo señala que la respuesta parece no tener sentido porque los seres que la instruyeron nunca supieron cuál era la pregunta[4].

Cuando se le pide que produzca la Pregunta Definitiva, el Pensamiento Profundo dice que no puede; sin embargo, puede ayudar a diseñar un ordenador aún más potente que sí pueda hacerlo. Este nuevo ordenador incorporará seres vivos a la “matriz computacional” y funcionará durante diez millones de años. Se revela que el ordenador es el planeta Tierra, y que sus creadores pentadimensionales asumen la forma de ratones blancos de laboratorio para observar su funcionamiento. El proceso se ve obstaculizado después de ocho millones de años por la llegada inesperada a la Tierra de los Golgafrinchanos, y luego se arruina por completo, cinco minutos antes de su finalización, cuando la Tierra es destruida por los Vogones para supuestamente dejar paso a una nueva circunvalación hiperespacial. En El restaurante del fin del universo, se revela que esta razón era una treta: los vogones habían sido contratados para destruir la Tierra por un consorcio de psiquiatras, liderados por Gag Halfrunt, que temían por la pérdida de sus carreras al conocerse la Pregunta Definitiva[5].

Guía del autoestopista de la galaxia 42 cita

En general, se acepta que el Big Bang, hace unos 13.000-15.000 millones de años, marcó el inicio de la expansión del Universo. Sabemos que esto ocurrió hace 13.000-15.000 millones de años porque la expansión del Universo ofrece varios relojes naturales con los que datarlo. El primero y más notable de estos relojes es el desplazamiento al rojo, o efecto Doppler, y el segundo es la presencia de la radiación cósmica de fondo de microondas. La expansión del universo y sus relojes naturales (que se explicarán más adelante) han dado lugar a un gran debate entre los creacionistas, ya que algunos incorporan estas conclusiones científicas a sus creencias, y otros optan por negar por completo el Big Bang y la expansión del universo.

Edwin Hubble, un astrónomo de la década de 1920, descubrió por primera vez la evidencia de un universo en expansión cuando observó que todas las galaxias visibles parecen alejarse unas de otras. Basándose en una propiedad de la luz llamada desplazamiento al rojo, observó que cuanto más lejos estaba una galaxia, más rápido se alejaba. Esta relación, conocida como Ley de Hubble, ha sido verificada en repetidas ocasiones (Dalrymple 2004:189). En 1927, Georges Lemaitre, un astrónomo belga, señaló que esta observación se explica más fácilmente si el Universo comenzó en un momento definible del pasado con una violenta expansión de la materia y la energía que originalmente estaba muy comprimida e intensamente caliente (Dalrymple 2004:189). Así nació la idea del Big Bang.

El color medio del universo

Fragmento del Universo (O-03-60) es una Anormalidad cuya forma es una bola negra hecha de un material que no está en la Tierra, con cinco apéndices que salen de ella de forma asimétrica. La parte principal del cuerpo tiene tres puntos de colores brillantes en forma de corazón. Los cuatro apéndices largos se denominan tentáculos. El quinto apéndice que sale de la parte superior del cuerpo tiene una forma similar a un corazón mal dibujado. Se ha descrito que tiene una “forma metafísica [que] apenas puede explicarse en lenguaje humano”.

Cuando el contador llegue a 0, el Fragmento del Universo cambiará su forma y se abrirá. Mientras se abre paso, el Fragmento del Universo, con sólo 230 File:HPIcon.png HP y una File:MovementSpeedIcon.png Velocidad de movimiento media, vagará por las instalaciones, intentando acercarse a los empleados y atacarlos, infligiendo File:BlackDamageTypeIcon.png Daño negro (3 ~ 4). A veces se detiene para cantar su “canción”, infligiendo un daño blanco constante (3 ~ 4) a los empleados cercanos que se encuentren en la misma sala durante un tiempo. Seguirá deambulando hasta que sea sometido o hasta que termine el día.

Todos los colores

Uno de los objetivos clave de la astrofísica de altas energías es comprender la formación y la dinámica de los chorros astrofísicos y descubrir las fuentes de los Rayos Cósmicos de Ultra Alta Energía (UHECR). Los rayos cósmicos son partículas cargadas de altísima energía que viajan por el universo casi a la velocidad de la luz. Aunque se descubrieron hace casi un siglo, la comunidad investigadora sigue desconcertada por el origen de estas partículas de alta energía. Dado que los neutrinos rara vez interactúan, se necesitan enormes detectores que cubran un área de más de 1 km2 para realizar una medición estadísticamente significativa. El Polo Sur, en la Antártida, alberga IceCube, el primer detector de neutrinos de alta energía a escala de 1 km2 que se completó en 2011. En esta charla repasaré los principales mecanismos que pueden conducir a la producción de neutrinos de alta energía (TeV-PeV) a partir de fuentes astrofísicas. Daré una visión general sobre las características de estas emisiones y una estimación de los flujos y tasas que pueden ser detectados en los futuros y actuales telescopios de neutrinos. Discutiré las restricciones dadas a estas fuentes a partir de los resultados de IceCube y del futuro telescopio de ultra alta energía ARA.