Sexismo en la universidad

¿Sexismo en la Universidad de Suffolk? Y nuevas reglas para las madres

El viernes 2 de octubre de 2020, un grupo de 16 iniciadores envió un correo electrónico a todo el sector académico danés, con una invitación abierta a firmar la petición “Sexismo en las universidades danesas”. Seis días después, se habían recogido 689 firmas y más de 800 testimonios, algunos de los cuales se hicieron públicos en el periódico Politiken.

En honor a los numerosos testimonios enviados al buzón, así como a los numerosos casos de quienes se pusieron en contacto con los miembros del grupo de iniciadores personalmente, más allá de la aportación del buzón, el grupo de iniciadores decidió utilizar las historias recogidas para producir un sitio web que contiene conocimientos y recursos para no sólo mostrar el alcance del problema, sino también para actuar sobre él. Como complemento a la página web, se ha publicado un libro que está disponible de forma gratuita en su versión preliminar. La versión completa estará lista el 4 de noviembre de 2021.

Para celebrar el lanzamiento del libro, invitamos a todos los interesados – estudiantes, empleados, empresarios y directivos de instituciones académicas y otras organizaciones – a participar en algunas presentaciones y debates el 4 de noviembre de 2021 entre las 16.00 y las 20.00 horas en Bella Sky, Copenhague.

Superar el sexismo y el racismo en la enseñanza superior

La petición surgió de un profundo deseo personal y profesional de arrojar luz sobre el problema prevalente y continuo del sexismo en el mundo académico danés. Pero también de matizar la comprensión de las diversas formas de sexismo y, en última instancia, de contribuir a las formas de contrarrestar el sexismo tanto estructural como culturalmente.

El viernes 9 de octubre, una noticia sobre la iniciativa y sus 689 firmas y más de 800 testimonios apareció en la portada de Politiken, uno de los mayores periódicos daneses, con una publicación de las 689 firmas y una cobertura en profundidad de la iniciativa y la necesidad de la misma, así como citas de los testimonios recibidos en el buzón: ejemplos de diferentes casos de sexismo.

Esta petición forma parte de una serie de iniciativas #MeToo específicas del sector que surgieron durante el otoño de 2020, provocadas por el discurso de la presentadora de televisión Sofie Linde en la Gala de la Comedia Zulú, el 28 de agosto de 2020. Se distingue por insistir explícitamente y de forma continua en 1) los aspectos estructurales del sexismo más que en los casos individuales -no hay casos en los que se nombren personas o contextos específicos-; 2) en la búsqueda de formas de contrarrestar el sexismo -en todas sus múltiples manifestaciones, desde el sutil sexismo cotidiano y las demostraciones de poder en función del género hasta el acoso y la violencia sexual explícitos-; y 3) por basarse en los conocimientos especializados más avanzados -varios de los 16 iniciadores tienen conocimientos especializados como investigadores y profesionales del género-.

Dolores de cabeza en la educación superior: Sexismo, racismo y órdenes de mordaza

Hoy en día, las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de asistir a la universidad y obtener un primer o segundo título, normalmente en un área de artes liberales que no conduce a un trabajo bien remunerado. Pero las mujeres tienen menos probabilidades que los hombres de obtener títulos superiores.

El sexismo se da en la administración y en las facultades de las instituciones de enseñanza superior. La investigación ha demostrado sistemáticamente que, en comparación con los hombres, las mujeres tienen menos probabilidades de ser contratadas, de ser promovidas o de recibir la titularidad. Las mujeres también ganan menos dinero que los hombres, a pesar de que las académicas enseñan tan bien como los hombres, realizan investigaciones y generan subvenciones.

Cómo integrar la perspectiva de género en la universidad

El Wall Street Journal destacó recientemente el cambio en la representación de hombres y mujeres en los campus universitarios de Estados Unidos, señalando que los hombres representaban el 71% del descenso general de las matrículas en los últimos cinco años y el 78% de los abandonos relacionados con la pandemia. En la primavera de 2021, las mujeres representaban el 59,5% de todos los estudiantes universitarios de EE.UU., una cifra récord.

Los datos del Departamento de Educación de Estados Unidos muestran además que hay más mujeres que completan sus títulos: el 65% de las mujeres que se matricularon en una universidad de cuatro años de Estados Unidos en 2012 se habían graduado en 2018, en comparación con el 59% de sus homólogos masculinos.

En su análisis, el Journal advierte que los hombres están “abandonando la educación superior” y que “no se vislumbra un retroceso”, dadas las recientes cifras de solicitudes. Aunque reconoce que “los hombres se han visto especialmente afectados” por la pandemia en la matriculación universitaria, Kevin Carey, director del programa de política educativa de New America, anima a adoptar una perspectiva más amplia. “Una mirada más atenta a las tendencias históricas y al mercado laboral revela un panorama más complejo, en el que las mujeres siguen jugando a ponerse al día en una economía estructurada para favorecer a los hombres”, escribe Carey en The New York Times.